lunes, 27 de junio de 2016

16 DESARROLLO EMBRIONARIO DEL PULMÓN MAMÍFERO

16.1 Formación de los bulbos pulmonares

Cuando el embrión humano tiene aproximadamente unas cuatro semanas, el divertículo respiratorio emerge de la región ventral de la visera anterior, en otras palabras un bulbo o bolsa aparece de lo que se convertirá en el esófago.

La activación de las células pulmonares se da gracias a la liberación de ácido retinoico (AR) producido por el mesodermo adyacente.  Este cambio provoca la activación de genes del tejido del esófago, especialmente el factor de transcripción TBX4, una proteína que va a activar en cascada la producción de otras proteínas, la especialización celular por anulación de otros genes y la proliferación de las células para comenzar el crecimiento del bulbo.

De cierta forma este es el inicio del crecimiento del árbol respiratorio incluyendo la tráquea, bronquios, bronquiolos y alveolos. Esto implica que todas estas estructuras son de un origen del endodermo embrionario, sin embargo algunas partes de la tráquea, así como la pared propiamente dicha de los pulmones son de origen mesodermal.

El divertículo respiratorio se forma justo en el punto en que termina la faringe, la cual se identifica tempranamente debido a la formación de los vestigiales arcos faríngeos, homólogos a los arcos filtradores de los cefalocordados y a los arcos donde se fijan las branquias en los peces y anfibios.

Cuando el divertículo crece y se expande la abertura hacia el esófago se hace más pequeña por medio del crecimiento de pliegues traqueoesofágicos, los cuales se fusionan creando un septo que separa la tráquea del esófago parcialmente, aunque la comunicación se mantiene mediante el orificio laringeal.

Referencias bibliográficas generales: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011; Rhoades & Bell, 2013; Sadler, 2012)

16.2 Laringe

El tejido interno de la laringe se origina del endodermo embrionario, pero los discos de cartílago y los músculos asociados provienen del mesodermo mesenquilmal de los arcos faríngeos cuatro y seis. Cuando los anillos proliferan y rodean la laringe el orificio que comunica a la tráquea en crecimiento pasa de ser una hendidura larga a una estructura en forma de T

Subsecuentemente con la fusión de los arcos la forma característica del orificio laringeal del humano aparece. Más o menos cuando termina el proceso anterior, el epitelio de la laringe prolifera rápidamente, resultando en una oclusión temporal, sin embargo, después de una reorganización estos pliegues se transforman en las cuerdas bucales verdaderas y falsas.

Referencias bibliográficas generales: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011; Rhoades & Bell, 2013; Sadler, 2012)


16.3 Crecimiento del árbol respiratorio

Cuando se forma el tabique que separa la traque a del esófago el bulbo del árbol respiratorio empieza a ser rodeado por la capa pleural externa de lo que formará el pulmón externo, y adicionalmente se generan las ramificaciones primarias, que consisten en una bifurcación que genera los dos brazos o bulbos bronquiales.

Más o menos en la quinta semana cada uno de los probronquios primarios inicia su birfuircación. El pulmón derecho emerge con tres bronquios secundarios y el izquierdo solo con dos bronquios secundarios. Esto implica que el volumen del pulmón izquierdo será un tercio inferior a de su contraparte derecho ya que el volumen restante debe ser resguardado para el corazón en formación.

Al mismo tiempo, el mesodermo que rodea al árbol respiratorio se transforma en las capas pleurales. Las capas pleurales son el tejido externo que intuitivamente señalaríamos como el estuche pulmonar. La pleura se divide en dos regiones, la pleura parietal que se ubica externa y la pleura visceral que rodea al árbol respiratorio. En medio de ambas membranas hay un espacio virtual denominado cavidad pleural.

Para el final del sexto mes se habrán generado 17 puntos de ramificación de los bronquios, cada una generando bulbos más y más pequeños.

Referencias bibliográficas generales: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011; Rhoades & Bell, 2013; Sadler, 2012)

16.4 Maduración de los pulmones

Durante el séptimo mes los bronquiolos se subdividen en canales más pequeños y la inervación sanguínea incrementa sostenidamente. Esto implica que los alveolos no se forman sino hasta después del séptimo mes de embarazo.

Solo hasta el final del séptimo mes de embarazo se habrán formado los suficientes alveolos como para garantizar un intercambio de gases mínimo del infante, y eso que al salir deberá mantenerse en una atmósfera artificial rica en oxígeno parta que estos pocos alveolos realicen un intercambio de gases eficiente. Durante los dos meces restantes se generan más alveolos.

Existe otra razón para la inmadurez pulmonar, alrededor del sexto mes de embarazo el epitelio externo del alveolo, aquel que está en contacto con la atmósfera empieza a producir surfactante. Un fluido rico en fosfolípidos que actúa como un jabón, disminuyendo la tensión superficial entre la fase líquida y la gases gaseosa, permitiendo que el oxígeno y el dióxido de carbono puedan pasar desde el fluido a su forma gaseosa.

Referencias bibliográficas generales: (Brusca et al., 2003; Goodenough & McGuire, 2012; Kardong, 2011; Rhoades & Bell, 2013; Sadler, 2012)

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