lunes, 8 de junio de 2015

El cerebro y el sueño


El cerebro y el sueño


El sueño sigue los ritmos circadianos y es un recurrente estado de conciencia alterada, en la cual la actividad sensorial y motora se encuentra suspendida, así como la mayoría de los movimientos voluntarios.

Durante el sueño las rutas metabólicas anabólicas, es decir, aquellas que se encargan de la síntesis de macromoléculas para la reparación de daños fisiológicos, aumentan de forma significativa reparando al cuerpo. El sueño se encuentra regulado por el reloj biológico en el centro neuroquismático. El reloj biológico para el sueño trabaja en tándem con la adenosina, un nucleósidos del ARN que puede energizarse mediante la adición de grupos fosfato, pero que también actúa como neurotransmisor, inhibiendo la mayoría de los procesos funcionales asociados con los estados de conciencia de la vigilia.

La adenosina se eleva durante el curso del día, y cuando se acumula se induce una sensación de agotamiento cognitivo. La hormona melatonina se libera durante este estado de agotamiento induciendo el sueño, causando simultáneamente una disminución de las actividades metabólicas catabólicas que tiende a liberar calor.

La actividad eléctrica asociada con el sueño fue descubierta en 1937 empleando una nueva tecnología denominada electroencefalogramas. En esta sección analizaremos algunos aspectos fisiológicos del sueño.

Referencias bibliográficas: (Goodenough & McGuire, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Solomon, Berg, & Martin, 2008)

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