domingo, 21 de junio de 2015

Efectos secundarios de la cocaína


Efectos secundarios de la cocaína


La cocaína como cualquier estimulante aumenta los peligros de ataque al corazón, los cuales se ven exacerbados por un mantenimiento del estado de Combate o Escape del cuerpo. La presión sanguínea aumenta mucho por dos factores, el aumento en los latidos del corazón y una fuerte constricción de los capilares sanguíneos.

El ritmo cardiaco puede hacerse irregular, y alterar el estado inconsciente del sistema nervioso autónomo, algunos adictos reportan la sensación de estar conscientes de los latidos de su corazón. Las sobredosis pueden afectar los nervios del marcapaso causando un paro cardíaco.

La depresión después de la caída de un vuelo por cocaína es literalmente fisiológica. Tendemos a señalar los estados de la mente como la depresión en sentido de la moral cristiana y el libre albedrío, sin embargo esto tiene muy poco que ver en esto, el individuo puede racionalizar lo que sucede en su cerebro, pero no tiene un control en lo que sucede en su mente o en sus sentimientos.

La depresión involucra los centros autónomos de la respiración, por lo que el ritmo respiratorio también se deprime, al punto en que la respiración puede resultar inhibida. Esto se causa debido a que cuando pasa el efecto de la cocaína, los receptores dopaminérgicos se encuentran en pleno proceso de endocitosis, y a medida que decaen en las neuronas la excitabilidad neuronal decae radicalmente.
Figura 01. La cocaína y todas las drogas relacionadas como las anfetaminas tienen pun potente efecto degradante sobre los tejidos orgánicos como los epitelios, el cartílago e inclusive partes tan duras como los dientes. Evidentemente las neuronas también se disuelven en el proceso, por lo que la tolerancia, el síndrome de abstinencia y la anhedonia se generan no solo por degradación de la neurotransmisión, sino porque ya no hay nada que neurotransmita.

El daño en el sistema respiratorio o cardiovascular también está influido por los mecanismos de dosificación. La cocaína en polvo destruye los nervios nasales, la capa mucosa y los vasos sanguíneos de la nariz. En consecuencia la esta se torna seca debido al tejido cicatrizante “cayo” que crece para protegerse. Sin mucosas los índices de infecciones respiratorias aumentan, así como los índices de jaquecas debido a que el aire frió extrae calor del cerebro a través del hueso que separa el canal respiratorio de la bóveda craneana. El tabique de bifurcación nasal tiende a corroerse y desintegrarse.

Uno de los aspectos del sistema nervioso autónomo simpático es que disminuye la sensación de dolor, y la cocaína estimula al sistema simpático al máximo, en consecuencia es un analgésico potente, por lo que todos estos síntomas pasarán desapercibidos hasta que se haya causado un daño considerable.
Figura 02. La degradación no se limita a unos cuantos sistemas, todos los tejidos son afectados lo cual acelera el ritmo de envejecimiento biológico, al final representas mas años biológicos que lo que tienes cronológicamente.

Las inyecciones por otra parte favorecen las infecciones secundarias del sistema circulatorio, ya sea con bacterias ambientales que pueden generar septicemia “que trae como consecuencia la amputación del miembro” o con patógenos oportunistas que infectan la sangre como muchos microorganismos de trasmisión sexual tales como la hepatitis y el VIH.

Fumar crack/bazuco por otro lado daña rápidamente los pulmones y las vías respiratorias debido a la acumulación de alquitrán, plásticos y los demás aditivos químicos empleados para crear la mezcla. Las consecuencias son semejantes a las de fumar tabaco solo que mucho más poderosos debido tanto a la mala fabricación de los cigarros como a la propiedad analgésica de la cocaína que hace que la patología sea detectada cuando ya está muy avanzada.

Referencias bibliográficas: (Goodenough & McGuire, 2012; Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Solomon et al., 2008)

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