martes, 19 de mayo de 2015

Las células gliales, la capa de mielina y los nódulos de Ranvier


Las células gliales, la capa de mielina y los nódulos de Ranvier


La conductividad de la membrana a un potencial de acción también mejora por medio de la mielinización del axón.

 Las células gliales, ya sea las células de Schwann en el sistema nervioso periférico o los oligodendrocitos en el sistema nervioso central rodean los axones con múltiples capas membranales como si fueran las hojas de un tamal conocido como capa de mielina. La mielina atenúa el paso de los iones que se alejan de la membrana axonal, en otras palabras, asegura la presencia de una alta concentraciones de iones cercanos a la membrana.

Las capas de mielina no son indefinidas, cada cierta distancia hay región sin mielina en la que la dendrita queda desnuda. Estas regiones son denominadas como los nódulos de Ranvier.

Por lo general los axones más largos que 1 mm se encuentran mielinizados y entre más largo la capa de mielina aumenta.

La conductividad de la señal se altera con la presencia de la mielina. La mielina impide que los iones de sodio(1+) se salgan ya que aíslan químicamente la membrana, estos se transfieren a lo largo del axón hasta encontrar un nódulo de Ranvier. Allí despolarizan la región interna de la membrana iniciando un potencial de acción.


Allí reinicia el proceso, ingresa sodio que se dispersa por el axón, al ingresar a una región con mielina el sodio no puede escapar y se transmite por difusión acusa impulsada adicionalmente por la dispersión de cargas "iones positivos se repelen entre si", los pocos iones que llegan al siguiente nódulo de Ranvier reinician nuevamente un potencial de acción. 

El resultado neto es el de fuertes pulsaciones voltaicas en los nódulos de Ranvier que amplifican débiles señales transmitidas a altas velocidades por el nódulo mielinizado.

Referencias bibliográficas: (Rhoades & Bell, 2013; Sadava et al., 2014; Solomon et al., 2008)

No hay comentarios:

Publicar un comentario