martes, 30 de diciembre de 2014

El Pérmico

El Pérmico



El Pérmico  es el último periodo de la Era Paleozoica, su intervalo de duración ha sido acordado entre 398.9 ± 0.15 MdA para su inicio y 252.2 ± 0.5 MdA para su finalización, siendo sucedido por la Era Mesozoica en su primer periodo, el Triásico.

Como varios de los periodos del Paleozoico, el Pérmico fue bautizado por Roderick Murchison (1792-1871) en 1841 gracias al análisis de muestras recolectadas por Philippe Édouard Poulletier de Verneuil (1805-1873) en la región de Rusia central. El nombre Pérmico proviene de un antiguo reino llamado Permia y de su capital Perm ubicados precisamente en la región de Rusia central (Lang, 1937; Murchison & Harkness, 1864).
Los océanos del pérmico continúan siendo dominados por el mismo tipo de fauna que en el carbonífero, aunque la estructura de las conchas de algunos foraminíferos y de los amonitas permiten distinguir el periodo. Por otra parte, los trilobites continúan haciéndose cada vez más escasos.
El Pérmico se caracteriza por un clima mundial frio y seco producto del secuestro del dióxido de carbono en la lignina por parte de las plantas verdes. Adicionalmente la fusión de los continentes en Pangea provoca la expansión de un súper-desierto central, conocido popularmente como el Gran Desierto del Pérmico, sin embargo, algunas regiones del supercontinente poseían otros tipos de climas y biomas como bosques húmedos y sabanas (Fluteau, Besse, Broutin, & Ramstein, 2001).
El Pérmico inicia con la extinción en masa de finales de Carbonífero, y las cond8iciones de poca disponibilidad de agua alteraron las reglas para la supervivencia. Ahora solo aquellos vivos con adaptaciones para vivir con bajas cantidades de agua serían los únicos en sobrevivir en las regiones del desierto central. En las plantas el linaje que cumplía esto fueron las gimnospermas, las plantas como las coníferas con semillas que podían resistir vivas por años sin una gota de agua (Archangelsky & Cuneo, 1987; Meyen, 1997).
En cuanto a los animales, la ventaja la llevaban los amniotas (reptiles en sentido laxo), los cuales experimentaron una amplia diversificación en el gran desierto pérmico. Dos linajes de estos amniotas primitivos se bifurcaron rápidamente, los saurópsidos y los sinápsidos.
Los saurópsidos “caras de lagarto” son lo que en taxonomía moderna designa a lo que antiguamente “y popularmente” se reconoce como reptiles en sentido estricto. Mientras que los sinápsidos “arcos fusionados” agrupan a animales denominados “reptiles con rasgos mamiferoides y a los mamíferos modernos”. Ambos linajes experimentaron una amplia diversificación durante el Pérmico. Por ejemplo, los sinápsidos presentan formas bastante bizarras como algunos pelicosaurios, animales con crestas en los lomos para calentarse más rápido, los había herbívoros “edafosaurios” y los había carnívoros “dimetrodon”(Reisz, 2014).
El linaje verdaderamente interesante es el hermano de los pelicosaurios denominado terápsidos (Huttenlocker & Botha-Brink, 2014). A diferencia de los pelicosaurios que aún tenían un cuerpo reptiliano, con patas que salían a los lados del cuerpo, un solo paladar y dientes cónicos no especializados “todos rasgos de reptil”, los terápsidos ya mostraban los rasgos de mamíferos como patas saliendo por debajo del tronco, doble paladar “doble paladar = cavidad nasal y bucal separadas” y especialmente dientes especializados. Los terápsidos se diversificaron en varios linajes, algunos depredadores, otros herbívoros, aunque la mayoría parecía ser omnívoros. De sus linajes el único sobreviviente es el de los cinodontos, el cual representa nuestro propio linaje, a partir de los cinodontos como trinaxodon se generarían los mamíferos (Brink, LeBlanc, & Reisz, 2014; Cisneros, Abdala, Rubidge, Dentzien-Dias, & de Oliveira Bueno, 2011).

Durante el mismo periodo, no solo la rama de los sinápsidos florecía, también lo hacia la rama de los saurópsidos, con los ancestros de las tortugas “eunotosaurus”, los cocodrilos, serpientes, lagartos y aves “arcosaurios”. A pesar de todo, en el Pérmico tanto los sinápsidos como los saurópsidos siguen asemejándose mucho a sus ancestros amniotas “todos tienen caras de reptil para el ojo no entrenado” (Ezcurra, Scheyer, & Butler, 2014; Hirasawa & Kuratani, 2013; Piñeiro, Ferigolo, Ramos, & Laurin, 2012; Ruta, Cisneros,Liebrecht, Tsuji, & Mueller, 2011).

Los anfibios no desaparecieron del todo, gracias a pequeños reservorios de selvas tropicales al sur de Pangea lograron sobrevivir el periodo Pérmico manteniendo su modo de vida ancestral con una etapa de renacuajo dependiente del agua, lo mismo puede decirse de los helechos y del musgo (Dias-da-Silva & Marsicano, 2011).

El Pérmico inicia con una extinción en masa, y termina con otra, la Gran Muerte. Se la denomina así porque la extinción de finales del Pérmico es por mucho la mayor extinción en masa de todos los tiempos, y estuvo a punto de barrer con todas las formas de vida animales del planeta Tierra. Las causas de dicha extinción aún son desconocidas y no existe una sola hipótesis que logre explicar la monumental escala de muerte y desaparición de formas de vida (Burgess & Bowring, 2013; Payne & Clapham, 2012; Romano et al., 2013).

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