jueves, 25 de diciembre de 2014

El Hadeico

El Hadeico



Debido a la falta de formalización del Gran Eón Precámbrico, sus subdivisiones también pueden considerarse Eones también –existe cierta complejidad y es fácil confundirse con la nomenclatura oficial.

El Eón Hadeico inicia con la formación de la Tierra aproximadamente hace unos 4.6 mil millones de años (Dalrymple, 2001) y termina aproximadamente unos 4.0 mil millones de años (Holden et al., 2009; Valley et al., 2014; Wang etal., 2007).

La formación de los planetas y de los soles difiere en los materiales que los forman y en el tamaño que adquieren. En primera instancia hay que tener en cuenta que el material más común en todo el Universo –que no es materia oscura –es el gas de hidrógeno molecular. Este al ser atraído por su propia gravedad forma masas de gas, si la presión es lo bastante alta, el gas de hidrógeno en su núcleo empieza a sufrir la fusión nuclear emitiendo enormes cantidades de radiación electromagnética convirtiéndose en una estrella.
Nuestras estrellas no provienen exclusivamente de hidrógeno, estas son estrellas de segunda generación, ya que aparte de hidrógeno también poseen trazas de otros elementos. Cuando una estrella de primera generación brilla, esta produce trazas de elementos más pesados en sus núcleos por la fusión del hidrógeno. Pero esto tiene un límite, una vez que el núcleo se queda sin hidrógeno las trazas de los demás elementos suben hasta llegar al hierro, momento en que la estrella muere sin haber consumido el hidrógeno restante en las capas más externas. 

La muerte fusiona los núcleos de hierro en una supernova para formar los elementos más pesados, que posiblemente pueden llegar más arriba del uranio, pero que empiezan a decaer rápidamente en el espacio (Frebel et al., 2005).

Una vez que se ha emitido la materia de la estrella en forma de la supernova se vuelve a formar una nube de gas de hidrógeno y otros materiales, de los cuales puede volver a formarse una estrella de segunda generación y planetas con materiales más pesados que el hidrógeno.

La formación del planeta Tierra no solo se debe a la acreción de materiales rocosos de una estrella de primera generación, sino también al impacto de otro planeta que estaba formándose por la misma órbita más o menos del tamaño de Marte llamado Thea. El impacto despidió un fragmento más pequeño, pero indudablemente colosal que sigue alejándose del planeta Tierra aproximadamente 3 cm al año, estamos hablando de la Luna (Canup & Asphaug, 2001; Canup & Righter, 2000).
El Eón Hadeico recibe su nombre del infierno griego Hades, debido a que los modelos geológicos implican que la formación por acreción de materiales rocosas de la Tierra implica una alta emisión energética.

El Hadeico no posee divisiones oficiales en la Tierra, aunque se pueden realizar divisiones por medio de la escala geológica lunar. En primera instancia estaría el periodo correspondiente a la Tierra marca 1.0 que no es otra que la Tierra antes del impacto de Thea que formaría a la Luna. La siguiente etapa posterior al impacto se la denomina pre-nectariana y va desde 4.5 mil millones de años hasta 3.9 mil millones de años. Posteriormente la etapa de la formación del mar de Nectar en la Luna caracterizado por fuerte bombardeo de asteroides y meteoritos. Debido a que la luna no posee corrientes esta etapa de fuerte bombardeo es más fácil de identificarla allí. En la Tierra los impactos de la etapa de bombardeo son más difíciles de encontrar (Stöffler & Ryder, 2001).

El Eón Hadeico termina justo en medio de la etapa de bombardeo fuerte en la Tierra.

No hay comentarios:

Publicar un comentario