lunes, 29 de diciembre de 2014

El Devónico

El Devónico


El Devónico es el cuarto periodo de la Era Paleozoica, su intervalo de duración ha sido acordado entre 419.2 ± 3.2 MdA para su inicio y 458.9 ± 0.4 MdA para su finalización, siendo sucedido por el período Carbonífero. Popularmente el Devónico es conocido como la Gran Edad de los Peces, ya que la mayoría de linajes de peces modernos se establecieron en esta época, incluyendo los peces pulmonados de aletas lobuladas que darían lugar a los tetrápodos terrestres.

El nombre Devónico/Devoniano proviene de un condado de Inglaterra denominado Devon, en cuyo territorio fueron reconocidos originalmente algunos estratos correspondientes a la Edad de los Peces. Proponer la existencia del periodo Devónico no fue sencilla, cuando se lo propuso por parte de Roderick Murchison (1792-1871) y Adam Sedgwick (1785-1873) en la década de 1830 otros geólogos reconocidos opinaban que se trataba de una extensión del período Carbonífero en base a algunos fósiles de plantas (Rudwick, 1985,1988). La controversia duró 10 largos años hasta que en Rusia se encontraron estratos del mismo tipo del condado de Devon, pero esta vez con una definición más clara entre Silúrico, Devónico y Carbonífero (Rudwick, 1985, 1988).
La Edad de los Peces nos dice bastante sobre la fauna a encontrar, en el devónico temprano los peces sin mandíbula, los placodermos y acantodios aún se encuentran, pero poco a poco van siendo reemplazados. A partir de los acantodios emergen dos linajes, los peces de esqueleto cartilaginoso “condrictios” y los peces con esqueleto óseo “osteoictios”. A medida que el devónico avanza, tanto los peces sin mandíbula como los placodermos y acantodios van desapareciendo poco a poco, siendo reemplazados en sus nichos ecológicos por los condrictoios y los osteoictios. Las razones para este reemplazo puedes ser extinciones en masa al inicio del Devónico o simplemente exclusión competitiva. Los osteoictios también experimentan una radiación evolutiva, y uno de sus sublinajes experimenta un reforzamiento y fusión de los radios de sus aletas, formando protobrazos (quiridium), estos peces son denominados, peces con aletas lobuladas como los primeros celacantos, Eustenopteron, Tinirau y Osteoleptis.
Al interior de estos, también hubo una radiación evolutiva, algunos linajes se adaptaron a vivir en ambientes oceánicos, mientras que otros fortalecieron aún más sus aletas pélvicas y escapulares formando dígitos, así como perdiendo sus aletas dorsales. Un ejemplo de este tipo de peces es Panderictis. Panderictis así como los demás peces de su linaje también presenta una cabeza chata semejante a la de un cocodrilo, por lo que es de suponer que se trataba de un depredador de aguas someras que empleaba la emboscada para capturar presas terrestres (Severtsov, 2010). Otro espécimen de este linaje es Tiktaalik, presenta rasgos semejantes al de Panderictis, pero con una diferencia, cu cuello no está fusionado a la cintura escapular como en los demás peces, sino que está conectado por vertebras y un sistema muscular denso, es decir, es un pez con cuello (Ericsson, Knight, & Johanson, 2013; Hohn-Schulte, Preuschoft, Witzel, & Distler-Hoffmann, 2013).
Figura 01. (A) Nautilus belauensis; (B) Un amonite.
En términos de invertebrados oceánicos, aparecen los amonitas, cefalópodos protegidos por conchas en espiral cuyo único pariente realmente semejante en la actualidad es el género Nautilus que cuenta con tres especies roconocidas “N. belauensis, N. macromphalus y N. pompilus”.
Figura 02. Bosque de helechos del Devónico.
En tierra las plantas continuaron su evolución para adaptarse a ambientes cada vez más secos, de esta forma los ancestros de los licopodios, colas de caballo y helechos hicieron su aparición para la mitad del periodo. Los helechos son plantas un poco más independientes del agua que los musgos, poseen un sistema vascular que les permite crecer más, pero aun necesitan agua estacionalmente para reproducirse y completar su ciclo estacional. Por esta razón, los bosques del Devónico estaban confinados a regiones costeras o en contacto con el agua dulce, lo que dejaba grandes extensiones continentales envueltas en desiertos (Le Hir et al., 2011).
Figura 03. El suelo tal como lo entendemos se desarrolló paulatinamente durante el Devónico, a medida que las plantas evolucionaban un sistema de raíces verdadero.
La colonización de las áreas más secas fue favorecida por la evolución de las primeras semillas duras con reservas de agua y nutrientes, sin embargo estas protogimnospermas permanecerían siendo una minoría durante el resto del periodo (Cornet, Gerrienne, Meyer-Berthaud, & Prestianni, 2012; Scheckler, 1978). Para el final del periodo, varios rasgos de las coníferas ya se habían definido como en el caso de  Archaeopteris.
Figura 04.  Archeopteris (No confundir con Archaeopteryx) es un género de plantas extinto con rasgos intermedios entre helechos y gimnospermas. Sus hojas son semejantes a un helecho, pero están organizadas en un árbol alto, con raíces verdaderas.
Todos estos avances evolutivos permitieron a las plantas colonizar rápidamente la tierra seca, absorbiendo enormes cantidades de dióxido de carbono. Esto generó un efecto inverso al invernadero. Sin dióxido de carbono, el calor del Sol escapa fácilmente al espacio, lo cual conllevó a un evento de extinción en masa debido al congelamiento del planeta “Nota, un clima frio también hace que el planeta se haga más seco” (Formolo, Riedinger, & Gill, 2014; Stigall, 2012).
Figura 05. Acantostega.
Para el devónico, los artrópodos ya habían establecido redes alimenticias con las plantas (Gess, 2013), sin embargo el ritmo de forrajeo no era equiparable al de nacimiento de nuevas plantas, es decir, nacían mas plantas de las que eran devoradas por los artrópodos herbívoros. Esto conllevó a la perdida de equilibrio del dióxido de carbono y a la extinción en masa de finales del Devónico. Con la disminución del dióxido de carbono, los niveles de oxígeno aumentaron progresivamente, dando inicio al Carbonífero.

Los primeros vertebrados terrestres ya presentaban una estructura reconocible para finales del devónico “para el ojo no entrenado son semejantes a las salamandras”, siendo el más famoso de estas últimas etapas del Devónico el Acantostega. Sin embargo, Acantostega al igual que sus predecesores inmediatos como Tiktaalik es básicamente un pez con patas y cuello móvil, sus hombros y cintura no serían lo bastante fuertes como para caminar en tierra, por lo que su hábitat más probable serían aguas someras, donde sus patas y brazos le darían agarre al lecho. El registro fósil de los tetrápodos experimenta un vacío de unos veinte millones de años, justo durante la etapa de la Extinción en Masa del Devónico Tardío, y en consecuencia, no se tienen registros de más vertebrados terrestres hasta el Carbonífero (McGhee Jr, 2013).
Así que la pregunta de cuándo y porque los peces colonizaron la tierra se encuentra oculta en esos veinte millones de años, obstruida por el efecto de esta extinción en masa (McGhee Jr, 2013).

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