sábado, 2 de agosto de 2014

5 LA TESTOSTERONA, MASCULINIDAD Y REPRODUCCIÓN

La función secundaria de los testículos es la esteroidogénesis, la producción de hormonas esteroides con funciones diversas como la estimulación para la producción de espermatozoides y el desarrollo de los caracteres sexuales primarios y secundarios. La testosterona es la principal hormona esteroide producida por la esteroidogénesis, y la principal hormona producida por los testículos de los hombres, aunque también es generada en menor cantidad en los ovarios.

En los machos la producción de testosterona es cerca de 10 veces más grande que en las mujeres y juega un papel fundamental en el desarrollo de los testículos, la próstata, el pene y las características sexuales secundarias. La testosterona es convertida en dihidrotestosterona “DHT” que es el andrógeno más activo conocido producido naturalmente, el siguiente paso es el estradiol. En contraste con la testosterona y el DHT que son andrógenos el estradiol es el estrógeno “generador de feminidad” más potente.
(testosterona, dihidrotestosterona y estradiol)

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Goodenough & McGuire, 2012; Griffiths, Wessler, Lewontin, & Carroll, 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug, Cummings, Spencer, & Palladino, 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Nussbaum, McInnes, Willard, & Hamosh, 2007; Pierce, 2005; Pollard, Earnshaw, Lippincott-Schwartz, & Johnson, 2017; Reece et al., 2014; Rhoades & Bell, 2013; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Sadler, 2012; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013; Weaver, 2012)

5.1 La testosterona

La testosterona es principalmente producida por las células de Leydig derivada a partir del colesterol a través de múltiples pasos enzimáticos. Sin embargo muchos otros tejidos son capaces de producir testosterona y otras hormonas esteroides a partir del colesterol como: el córtex adrenal, los ovarios y la placenta. El colesterol es una hormona esteroide de 27 carbonos que puede ser sintetizada al interior del cuerpo a partir de acetato libre. Todos los tejidos productores de esteroides emplean una ruta biosintética semejante, pero la cantidad relativa de producto terminado depende de la combinación particular de enzimas empleadas generadas por el tejido circundante así como por las concentraciones de hormona luteinizante y folículoestimulante.

El esteroide más producido por el testículo es la testosterona, pero otros andrógenos también son generados como el androstenol, la androstenodiona, dihidrotestosterona y estradiol.

5.1.1 Producción del intermediario clave, pregnenolona

El colesterol proviene de los portadores de grasa más grandes denominados lipoproteínas de baja densidad, así como de los portadores de grasa condensados denominados lipoproteínas de alta densidad. En cualquiera de las dos rutas el colesterol debe ser depositado en las células de Leydig que son las mayores productoras de testosterona y otras hormonas esteroidales con base en colesterol. Una vez en el interior de la célula de Leydig, el colesterol es transportado a la membrana externa de la mitocondria y desde allí a la membrana interna de la mitocondria, proceso regulado por la proteína de regulación esteroidogénica aguda.

Bajo la influencia de la hormona luteinizante y el AMP cíclico como mensajero intracelular secundario, el colesterol es cortado en su cadena lateral  por la enzima CYP11A1, la cual remueve 6 carbonos de la posición del carbono 21, lo cual convierte el colesterol en el intermediario pregnenolona. La pregnenolona es un intermediario fundamental para todas las hormonas esterodidales en varios órganos que requieren hormonas con base en colesterol como la glándula adrenal.

5.1.2 La testosterona se produce en el retículo endoplasmático liso

Una vez que se ha producido la pregnenolona, esta es removida del interior de la mitocondria por transporte activo hasta el citoplasma donde su concentración se acumula paulatinamente. El siguiente paso es su acumulación en el organelo de síntesis hormonal. El organelo que se encarga de producir la testosterona y otras hormonas sexuales con base en colesterol es el retículo endoplasmático liso. El retículo endoplasmático liso "smooth" no posee los ribosomas que le dan al retículo endoplasmático rugoso "Rough" su apariencia tachonada. La pregnenolona es convertida a testosterona por dos rutas generales diferente, la ruta d5 y la ruta d4.

5.1.3 Intermediarios en las rutas d5 y d4 para la síntesis de testosterona

En la ruta d5, el enlace doble se entabla en el anillo B, mientras que en la ruta d4 el doble enlace se genera en el anillo A. Los intermediarios en la ruta d5 incluyen la 17a-hidroxipregnenolona, la dihidrotestosterona y el androstenol, mientras que en la ruta d4 los intermediarios son progesterona, 17a-hidroxiprogesterona y androstenodiona.

5.1.4 Química de la síntesis de testosterona

La conversión de una molécula de 21 carbonos como la pregnenolona a esteroides de 19 carbonos procede generalmente en dos pasos. Primero una hidroxilación de la pregnenolona en la posición 17 para formar la 17a-hidroxipregnenolona y posteriormente un corte en la posición 17/20 lo cual libera dos carbonos para formar la dihidrotestosterona que ya es una molécula de 19 carbonos. La dihidrotestosterona es una hormona esteroide de 19 carbonos. Para convertir dihidrotestosterona a androstenodiona también se requieren de dos pasos enzimáticcos, una deshidrogenación en la posición del carbono 3 catalizada por la deshidrogenasa de 3b-hidroxiesteroides, y cambiando el doble enlace del anillo B al anillo A catalizada por la isomerasa de d4,5-cetoesteroides. Finalmente la reductoaa de 12-cetoesteroides sustituye un grupo ceto en la posición 17 con un grupo hidroxilo produciendo finalmente la testosterona. A diferencia de gran parte de las reacciones enzimáticas en los sistemas biológicos, en los que las reacciones reversibles tienden hacia los productos, la producción de testosterona es favorecida termodinámicamente.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Goodenough & McGuire, 2012; Griffiths, Wessler, Lewontin, & Carroll, 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug, Cummings, Spencer, & Palladino, 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Nussbaum, McInnes, Willard, & Hamosh, 2007; Pierce, 2005; Pollard, Earnshaw, Lippincott-Schwartz, & Johnson, 2017; Reece et al., 2014; Rhoades & Bell, 2013; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Sadler, 2012; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013; Weaver, 2012)


5.2 Estrógenos en el hombre y sus fuentes

Tan sorprendente como pueda parecer, los hombres también poseen estrógenos “generadores feminidad” aunque son solo productores menores de la actividad testicular endocrina. La conversión de andrógenos de 19 carbonos a estrógenos de 18 carbonos  es catalizado por un complejo enzimático llamado aromatasa que remueve un grupo metilo del anillo A convirtiéndolo en un anillo aromático insaturado. Los productos de la aromatización de la testosterona y la androstenodiona son el estradiol y la estrona respectivamente.

En los testículos, las células de Sertoli son el principal tejido donde ocurre la aromatización la cual es estimulada por la hormona folículo estimulante, sin embargo la aromatización puede ocurrir en tejidos periféricos independientes a los testículos como en el tejido adiposo. Como se mencionó anteriormente, la producción de estrógenos es un freno o retrolaimentador negativo que reduce la producción de testosterona y hormonas como la productora de gonadotrofinas, manteniendo todo el sistema en un equilibrio dinámico también llamado homeostasis.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Goodenough & McGuire, 2012; Griffiths, Wessler, Lewontin, & Carroll, 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug, Cummings, Spencer, & Palladino, 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Nussbaum, McInnes, Willard, & Hamosh, 2007; Pierce, 2005; Pollard, Earnshaw, Lippincott-Schwartz, & Johnson, 2017; Reece et al., 2014; Rhoades & Bell, 2013; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Sadler, 2012; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013; Weaver, 2012)

5.3 Regulación de la hormona luteinizante y pérdida de la sensibilidad

La producción de testosterona está mediada por la activación de las células de Leydig, esta activación es llevada a cabo mediante aproximadamente 15.000 receptores G ubicados de forma transmembranal. Sin embargo, al igual que sucede con los neurotransmisores y otras señales hormonales, el cuerpo siempre intenta que sin importar la señal, la producción se mantenga estable. Normalmente no todos los 15.000 receptores deben ser estimulados por loa hormona luteinizante para generar la función normal.

En caso de incrementarse los niveles de la hormona luteinizante, las células de Leydig compensarán el estímulo con una disminución en la respuesta buscando que la producción de testosterona siempre se encuentre en niveles estables. Si los niveles de la hormona luteinizante vuelven a ser normales, las células de Leydig al tener ya menos receptores darán una producción insuficiente de testosterona. Este mecanismo se denomina desensibilización y es el fundamento teórico de toda adicción.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Goodenough & McGuire, 2012; Griffiths, Wessler, Lewontin, & Carroll, 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug, Cummings, Spencer, & Palladino, 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Nussbaum, McInnes, Willard, & Hamosh, 2007; Pierce, 2005; Pollard, Earnshaw, Lippincott-Schwartz, & Johnson, 2017; Reece et al., 2014; Rhoades & Bell, 2013; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Sadler, 2012; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013; Weaver, 2012)

5.4 Acción androgénica y desarrollo de la masculinidad

La testosterona, el androstenol, la dihidrotestosterona entre otras hormonas androgénicas incrementan el desarrollo del tracto reproductivo masculino durante el desarrollo embrionario, así como el correcto desarrollo de las gónadas y las glándulas accesorias. Posteriormente en la pubertad al reactivarse la producción de andrógenos, también se encargan de estimular el desarrollo de los caracteres sexuales secundarios incluyendo rasgos del comportamiento. La falta de hormonas masculinizantes causa una feminización fisiológica. Rasgos sexuales secundarios favorecidos por las hormonas androgénicas son la masa muscular superior, menos grasa corporal, menor tolerancia al dolor, menor resistencia/mayor potencia, bello facial y corporal, calvicie, relaciones distintivas en la longitud de los dedos de la mano entre otras.


5.4.1 El viaje de la testosterona en el cuerpo masculino

5.4.1.1 La testosterona no se almacena en las células de Leydig

La testosterona no es almacenada en las células de Leydig, sino que circula en la sangre y es metabolizada por los tejidos periféricos generando respuestas específicas. La razón de la alta movilidad de la testosterona en los tejidos es que al ser una molécula liposoluble se puede difundir por transporte pasivo a través de las membranas celulares sin la intervención del transporte activo. La dosis fisiológica “lo que el cuerpo produce normalmente” cambia dependiendo de la edad. Un adulto produce entre 6 y 7 miligramos de testosterona al día. Esta cantidad declina gradualmente después de llegar a los 50 años, y para los 70 años la producción ha decaído a unos 4 miligramos por día. Lo anterior implica que los hombres no sufren una parada repentina en la producción hormonal como si ocurre en el caso de las mujeres.

5.4.1.2 La testosterona se almacena en la sangre

Debido a su naturaleza liposoluble, la testosterona escapa fácilmente de las células a través de transporte pasivo, sin embargo existen métodos en que el cuerpo puede almacenar la testosterona y alargar su vida media. El mecanismo típico es su unión a proteínas portadoras que la inactivan. Solo las moléculas de testosterona libres pueden entrar a los tejidos y realizar su acción estimulante, sin embargo solo entre el 2-3% de las moléculas de testosterona en la sangre se encuentran libres.

Entre el 30-40% de las moléculas de testosterona se encuentran unidas a la albumina y el restante se encuentran unidas a la globulina de unión para hormonas sexuales.

Como su nombre lo indica, esta globulina puede unirse e inactivar una amplia variedad de hormonas sexuales como el estradiol “estrógeno” y la testosterona “andrógeno”, pero tiene una mayor afinidad para desactivar la testosterona.

5.4.1.3 La globulina de unión a hormonas sexuales

Esta proteína que se une a hormonas sexuales tanto androgénicas como a los estrógenos tiene una mayor afinidad por la testosterona, y al unirse a ella la inactiva. Una alta concentración de la  globulina de unión a hormonas sexuales altera la balanza de hormonas sexuales, favoreciendo la circulación de estrógenos y limitando la disponibilidad de testosterona. Esto evidentemente favorece la feminización del cuerpo y por tal razón en las mujeres la circulación de la globulina de unión a hormonas sexuales es mucho más alta. En los hombres, la acción de la globulina de unión a hormonas sexuales es una salvaguarda a una baja repentina en la producción de testosterona, lo cual disminuye el impacto en el cerebro de la carencia de esta hormona.

5.4.1.4 El hígado y el sexo, una relación directa

La globulina de unión a hormonas sexuales es producida en el hígado, en consecuencia, cualquier daño o enfermedad hepática generalmente reduce la producción de esta globulina. Sin la globulina de unión a hormonas sexuales el equilibrio homeostático de la testosterona sufre alteraciones radicales. Inicialmente incrementa la concentración de testosterona libre en sangre, lo cual con el tiempo retroalimenta negativamente la producción de hormona luteinizante. Al producirse menos hormona luteinizante el cuerpo reduce su producción de testosterona en un intento por mantener la homeostasis fisiológica. El problema es que con una concentración reducida de testosterona y sin la globulina que la transporta y la protege, esta no puede llegar a los tejidos de forma normal, lo cual acarrea problemas sexuales y de comportamiento, uno de los síntomas más comunes de la disminución en la testosterona es la depresión.

5.4.1.5 Potencialización o inactivación de la testosterona

Una vez que la testosterona ha sido liberada de las proteínas portadoras en el plasma sanguíneo su destino es variable. Una vez llega a un tejido con la ruta bioquímica necesaria para usarla en algo será convertida a otro tipo de hormona. En otras palabras, la testosterona funciona como una prohormona “un intermediario metabólico en la producción de una hormona”. Dos son las rutas generales de la testosterona, una es la ruta de la inactivación y la otra es la ruta de la potencialización. Las células que inactivan la testosterona como las células de Sertoli poseen una enzima llamada aromatasa que transforma la testosterona en su opuesto, el estradiol que es una hormona feminizante. En la ruta de la activación, las células poseen una enzima llamada 5a-reductasa que convierte la testosterona en dihidrotestosterona, la cual es la forma más activa de cualquier esteroide masculinizante conocida.


5.4.1.6 Los tejidos que inactivan y potencializan la testosterona

Mientras que las células de Sertoli transforman la testosterona en estradiol, los tejidos que crean los caracteres sexuales secundarios la potencializan produciendo la dihidrotestoterona. Ejemplos de estos tejidos accesorios son la piel, los folículos pilosos y la mayoría de los tejidos del tracto reproductivo. La enzima 5a-reductasa cataliza de forma irreversible la reducción de un enlace doble en el anillo A generando una hidrolizanción. La dihidrotestosterona posee una alta afinidad por los receptores androgénicos que estimulan la producción de proteínas relacionadas con la masculinización. La potencia masculinizante de la dihidrotestosterona es entre dos y tres veces mayor que en la testosterona, además la dihidrotestosterona no puede ser convertida a estrógenos.

5.4.1.7 Ambigüedad en el desarrollo sexual masculino

La deficiencia congénita de la 5a-reductasa en los niños conlleva a una formación ambigua de los genitales, los cuales desarrollarán características tanto masculinas como femeninas. Esto se debe a que la hididrotestosterona es crítica en el desarrollo normal de los genitales masculinos y en otros rasgos masculinos secundarios en la etapa embrionaria.

Sin dihidrotestosterona, la ruta por defecto “femenina” es seguida durante el desarrollo embrionario aun cuando el sexo genético sea el masculino. Los testículos quedarán arrestados en la región inguinal.

5.4.1.8 Tratamiento de canceres androgénicos

Algunos tipos de cáncer son dependientes de receptores hormonales como la hormona luteinizante, o por la producción de la dihidrostestosterona “que igual depende de la hormona luteinizante”. En tales casos se emplean drogas que o inhiben la acción de la 5a-reductasa “sin ella la testosterona no se convierte en dihidrotestosterona” o mediante la administración de antagonistas de la hormona liberadora de gonadotrofinas. Los antagonistas de la hormona liberadora de gonadotrofinas paralizan la producción de la hormona luteinizante, deteniendo el desarrollo del cáncer, aunque con todos los efectos secundarios de una disminución de la testosterona en sangre.

5.4.1.9 Tejidos que inactivan la testosterona

Los tejidos que inactivan la testosterona transformándola en la hormona feminizante estradiol son el tejido graso, el hígado, la piel y el cerebro. Los niveles circulantes total de estrógenos como el estradiol y la estrona en los hombres puede ser aproximadamente los mismos que se registran en las mujeres en su etapa folicular temprana. Los hombres se protegen de la feminización hormonal siempre y cuando los tejidos posean una cantidad normal de receptores de moléculas androgénicas como la testosterona, esto explica por qué los hombres con deficiencia de la 5a-reductasa presentan un fenotipo tan femeninamente marcado.

5.4.1.10 Ginecomastia

La ginecomastia es la acumulación de tejido graso alrededor de las glándulas mamarias atrofiadas en los hombres, en otras palabras es la producción de senos en el hombre. Múltiples causas para la ginecomastia han sido registradas: El tratamiento de testículos no desarrollados o muy pequeños “hipogonadismo” mediante altas dosis de análogos a la testosterona convertibles a estrógenos, o la administración de testosterona que es convertible a estradiol “un estrógeno”. Los atletas que abusan de los esteroides anabólicos pueden ver sus esperanzas de masculinización truncadas debido a que la testosterona es transformada en estradiol. Enfermedades que afectan las células de Leydig y causan una reducción en la producción de testosterona, tumores que segregan estrógenos en los testículos e insensibilidad a los andrógenos son otras causas de ginecomastia.

5.4.1.11 Inactivación definitiva y excreción de las hormonas androgénicas

Los andrógenos son desactivados de forma definitiva en el hígado transformándolos en sustancias biológicamente inactivas solubles en agua, estas sustancias son fácilmente filtrables por los riñones. Los productos del metabolismo activo de la testosterona “17-cetoesteroide, androsterona y etiocolanolona” así como la misma testosterona libre sobrante son conjugados con residuos polares que los hacen solubles como sulfatos y glucoranidas. Una vez se han solubilizado al pasar por el riñón son filtrados hacia su interior, finalmente son excretados por la orina.

5.4.2 Efecto de las sustancias androgénicas en los tejidos reproductivos y no reproductivos

Las hormonas derivadas del colesterol que sirven como andrógenos “generadores de masculinidad” poseen una potencia relativa variable. La escala es la siguiente: dihidrotestosterona > testosterona > androstenodiona > dihidroepisandrosterona. La acción de las hormonas esteroides en tejidos somáticos como el musculo son clasificadas como anabólicas debido a que inducen la construcción de más tejido. Por esta razón son clasificados popularmente como los Esteroides Anabólicos. La ruta bioquímica que estimula la generación de los caracteres sexuales primarios está implicada en los efectos anabólicos de las hormonas esteroides androgénicas.

5.4.2.1 Virilización primaria o embrionaria/fetal

Entre las 8 y 18 semanas de la vida fetal, los andrógenos  intervienen en la diferenciación de los genitales masculinos. La testosterona que llega a los tejidos objetivo por transporte pasivo a través de membrana influencia la organogénesis de los ductos de Wolffi y del mesonefros “riñón embrionario” , los vasos eferentes y las vesículas seminales. La diferenciación de os senos urogenitales y del tubérculo genital al interior del pene, el escroto y la glándula próstata depende de que la testosterona pueda ser convertida de forma eficiente a dihidrotestosterona.

Hacia el final de la vida fetal, la testosterona y hormonas semejantes a la insulina producidas por las células de Leydig promueven el descenso de los testículos hacia el escroto.


5.4.2.2 Virilización secundaria o pubescente

Una vez que se nace y hasta la pubertad las concentraciones de hormonas androgénicas disminuye hasta que se alcanza una edad crítica. El incremento en la actividad androgénica marca el inicio de la pubertad, donde los andrógenos promueven el crecimiento del pene y el escroto, estimulan el crecimiento y actividad secretora del epidídimo así como la actividad de las glándulas accesorias.  Por otra parte debido a que la espermatogénesis es un proceso tan sensible a la luz, la pigmentación de los genitales aumenta.

El aumento de los testículos se da bajo la influencia de las gonadotripinas: hormona luteinizante y folículoestimulante. La espermatogénesis que da inicio en la pubertad depende de una concentración mínima de testosterona que active a las células de Sertoli. A través de la vida adulta los andrógenos son responsables de mantener la estructura e integridad funcional de los tejidos reproductivos y los caracteres sexuales secundarios. La castración en un hombre adulto conlleva a la regresión del tracto reproductivo y la degeneración de las glándulas accesorias.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Griffiths et al., 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug et al., 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2018, 2015; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Nussbaum et al., 2007; Pierce, 2005; Pollard et al., 2017; Reece et al., 2014; Sadava et al., 2014; Sadler, 2012; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Weaver, 2012)

5.5 Desarrollo de los caracteres sexuales secundarios en el hombre

Los humanos somos una especie donde la diferenciación en el fenotipo sexual es marcada, en otras palabras, el fenotipo del hombre y la mujer es diferente y estas diferencias poseen una base hormonal. Estas diferencias en el fenotipo trascienden a los órganos reproductivos, muchos otros tejidos obedecen a una marcada diferenciación sexual.

Las hormonas androgénicas son las responsables del desarrollo y mantenimiento de las características sexuales secundarias del fenotipo masculino. Las hormonas androgénicas influencian la distribución del pelo corporal, la textura de la piel, el tono de la voz, el crecimiento del hueso, el desarrollo y potencial muscular.

5.5.1 Diferencias en la distribución del pelo corporal sexual

No todo el pelo corporal posee la misma sensibilidad a las hormonas esteroides androgénicas, por tal razón se han establecido una serie de categorías de sensibilidad. El pelo corporal no sexual como el de las cejas y las extremidades. El pelo corporal ambisexual como el de las axilas. El pelo corporal facial como el del rostro, el pecho y el triángulo suprapúbico, esta última categoría solo responde a altas concentraciones de hormonas androgénicas.

5.5.2 Hirsutismo y calvicie

Los folículos pilosos que son la zona celular que produce el pelo metabolizan la testosterona a dihidrotestosterona en las zonas sensibles a la actividad hormonal, esto implica que deben poseer receptores que permitan que la ruta metabólica que es activada por la testosterona estén presentes y activos. Las hormonas androgénicas estimulan el crecimiento del bello facial, del pecho y de las axilas; aunque junto con otros factores genéticos también promueven la regresión del cabello causando calvicie masculina. Normalmente el bello de la axila y el pubis en las mujeres también está bajo el control de las hormonas androgénicas, y un exceso de estas hormonas provoca un excesivo crecimiento del bello en las regiones sexuales “condición denominada hirsutismo”.


5.5.3 Acné

Las hormonas androgénicas estimulan la actividad y el crecimiento de las glándulas sebáceas en el rostro, la espalda superior, el pecho y los antebrazos.

La principal hormona involucrada es la conversión de la testosterona a la dihidrotestosterona, y es inhibida por los estrógenos.

Una actividad incrementada de las células objetivo especialmente durante la pubertad temprana causa un desarrollo excesivo de las glándulas sebáceas generando la condición denominada “acné vulgaris” tanto en los hombres como en las mujeres. La pregunta es ¿para que sirve? Muchos de los caracteres sexuales secundarios son mecanismos para atraer pareja, y admitámoslo, a algunas mujeres les gustan calvos, pero no creo que a alguna le guste alguien lleno de acné severo. La razón del acné recae sobre nuestro pasado evolutivo, las glándulas sebáceas excitadas incrementaban la cantidad de grasa, lo cual facilitaba tener un cabello brillante,m suave y manejable, pero una vez que perdimos nuestras pieles llenas de vello, el acné ha permanecido como un atavismo evolutivo que no desapareció con el cabello.

5.5.4 La voz

El crecimiento de la laringe y su endurecimiento de las cuerdas bucales también es regulado por las hormonas esteroides androgénicas. Si un niño es castrado antes de haberse iniciado la pubertad mantendrá el tono de la voz de un niño durante su vida adulta. La castración aparentemente no impide llevar a cabo relaciones sexuales aunque evidentemente no pueden tener hijos. Esto conllevó a que fueran empleados comúnmente en el cercano oriente como guardianes del harem de los reyes, como políticos de alto nivel o regentes de los reyes en caso de que estos tuvieran que ausentarse debido a que no podían crear una dinastía propia. A demás eran empleados como cantantes de ópera ya que no tenían que volver a entrenar sus voces al llegar a la pubertad.

Aunque en la Europa bizantina existen registros del empleo de los cantantes castrados su mayor fama se da en el contexto de la Italia del renacimiento donde la voz Castrati tiene su origen. De esta época se tiene registros de cantantes castrati que eran populares como amantes de damas ricas debido a su incapacidad de dejarlas en embarazo, sin embargo tenían prohibido la posibilidad de casarse también por la imposibilidad de tener descendencia. Una de las obras más importantes donde interviene un personaje castrati es el Sarrasine de Balzac. Una película sobre uno de los cantantes castrados mas famosos fue realizada hace unos años, Farinelli.

5.5.5 El estirón

Una compleja interacción entre las hormonas androgénicas, la hormona de crecimiento, la nutrición y factores genéticos potenciales afectan el fenómeno denominado pico de crecimiento en los adolescentes. El pico de crecimiento incluye alargamiento de las vértebras, los huesos largos, ensanchamiento de los hombros en un lapso de tiempo relativamente corto en comparación al desarrollo femenino, de hecho también es más retardado, el pico de desarrollo femenino es generalmente más temprano en edad cronológica, por lo que es común que las niñas sean más altas que los niños de la misma edad al iniciar la pubertad. Evidentemente eso cambia con el pico de crecimiento masculino.

El mecanismo bioquímico por medio del cual las hormonas esteroides androgénicas alteran la bioquímica del hueso no es clara aun y sigue en proceso de investigación.  De lo que sí se sabe es que las hormonas androgénicas aceleran el cerramiento de las epífisis de los huesos largos, esto trae como consecuencia la pérdida del potencial de crecimiento. Es una espada de doble filo, si la pubertad inicia muy temprano en el niño su estatura será en promedio más baja que en los compañeros que inicien su pubertad a una edad más alta.

5.5.6 Fuerza

Las hormonas esteroides androgénicas poseen efectos en el músculo cardíaco y esquelético. En este caso la acción se da más por la testosterona en si misma ya que el efecto de la 5a-reductasa en el tejido muscular es limitado. La testosterona estimula la hipertrofia del tejido muscular, el incremento de la masa muscular, pero no genera hiperplasia. En el musculo esquelético, la testosterona debe actuar en sinergia con la hormona de crecimiento para causar in incremento neto en la biomasa del músculo. El efecto de la testosterona en el músculo cardíaco es un asunto muy diferente, los estudios que lo han investigado no han sido conclusivos debido a la enorme cantidad de variables que afectan al corazón: edad, presión sanguínea, colesterol, azúcar sanguíneo, índice de grasa corporal, hábitos como el cigarrillo, el alcoholismo, el ejercicio e incluso la personalidad. Aparentemente tanto bajos como altos niveles de testosterona son un factor de riesgo para generar una enfermedad cardíaca.

5.5.7 El corazón

Existen otras rutas por las cuales la testosterona puede afectar negativamente al corazón, una de ellas y tal vez la más importante es el suministro de sangre a través de las arterias coronarias. Las hormonas esteroides androgénicas afectan directa o indirectamente otros órganos y sistemas incluyendo el hígado, los riñones, el tejido adiposo, el tejido hematopoyético y el sistema inmune. Los riñones en los hombres son más grandes que en las mujeres, y las hormonas androgénicas inducen la síntesis de enzimas renales, baja los niveles de la lipoproteína de alta densidad HDL “grasa buena”, incrementa la concentración de triglicéridos en sangre en comparación los las mujeres premenopausicas. Estos hechos explican porque los hombres tienen una mayor tendencia a tener arteriosclerosis y en consecuencia a sufrir de derrames o enfermedad coronaria aguda.


5.5.8 Como la cola de un pavo real

La selección sexual en los machos de los vertebrados generalmente involucra la generación de caracteres sexuales suicidas, esto implica que solo los individuos más fuertes pueden llegar a la edad reproductiva con estos caracteres, ejemplos de esto son la cola del pavo real o la melena negra en los leones. Esto implica que estos machos más fuertes transmiten sus rasgos a la siguiente generación, tanto los de fortaleza como los suicidas que favorecen la selección sexual. Esto crea un círculo vicioso en el que el macho se reproduce más, pero que muere más rápido que la hembra debido a que su cuerpo al envejecer no puede soportar tantos rasgos deletéreos. En los hombres la testosterona induce rasgos deletéreos tanto en la fisiología como en el comportamiento que son objeto de favorecimiento en la selección sexual, a estos rasgos deletéreos se los denomina “desventaja o hándicap biológico”.

Como se mencionó anteriormente, la testosterona favorece el desarrollo de la enfermedad cardíaca aguda, sin embargo existen otros trastornos que se ven favorecidos por los altos índices de testosterona. El sistema inmune en general se ve afectado de forma negativa por la testosterona, lo cual genera que los hombres sean en promedio  más propensos a enfermarse, y cuando se enferman, los síntomas sean más graves. Eso explica la tendencia de que los hombres suframos las gripas de forma más intensa.

Otro ejemplo es el comportamiento, la testosterona afecta el desarrollo del cerebro y en promedio los altos índices de testosterona afectan el comportamiento asociado a la violencia y el comportamiento autodestructivo. Nuevamente estos comportamientos hacen referencia a la idea del hándicap biológico. Los individuos con gran eficacia biológica muestran este estatus mediante un comportamiento desventajoso o una constitución física que merma sus cualidades en otros terrenos. La idea central es que los rasgos de la selección sexual actúan como señales de ostentación, mostrando la capacidad de darse el lujo de desperdiciar un recurso simplemente por derroche.

El receptor sabe que el rasgo indica calidad porque individuos de calidad inferior no pueden permitirse el lujo de tales derroches extravagantes sin morir, aunque a cambio la selección natural hace que muchos se lastimen o mueran en el intento de los comportamientos extravagantes.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Griffiths et al., 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug et al., 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2018, 2015; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Nussbaum et al., 2007; Pierce, 2005; Pollard et al., 2017; Reece et al., 2014; Sadava et al., 2014; Sadler, 2012; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Weaver, 2012)

5.6 Diferenciación sexual en el cerebro

Anatómicamente, el cerebro posee receptores para la testosterona en varias partes, aunque la mayoría posee la enzima aromatasa que la convierte a estrógenos. Adicionalmente altos niveles de testosterona en el cerebro induce su parada de producción en los testículos. Algunas zonas del cerebro parecen poseer la enzima 5a-reductasa, pero su actividad parece verse limitada a la etapa fetal. A diferencia de muchas especies donde el acto sexual está limitada exclusivamente a la reproducción, en los humanos la actividad sexual y la procreación no están tan fuertemente unidos psicológicamente.

En los hombres normales no existe una correlación estadísticamente significativa entre los niveles de testosterona en sangre y: los niveles de deseo sexual, la frecuencia de actos sexuales o las fantasías sexuales. Tampoco existe una relación estadísticamente significativa entre la testosterona y la importancia o la homosexualidad. Aunque la castración en un hombre adulto puede disminuir el interés y la actividad sexual no puede eliminarla, simplemente lo hace infértil.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Griffiths et al., 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug et al., 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2018, 2015; Mader, 2010; Mason et al., 2014; Nussbaum et al., 2007; Pierce, 2005; Pollard et al., 2017; Reece et al., 2014; Sadava et al., 2014; Sadler, 2012; Simon et al., 2013; Solomon et al., 2014; Starr et al., 2013; Weaver, 2012)

5.7 La testosterona y la vanidad masculina

Los hombres al igual que las mujeres se encuentran presionados para que sus cuerpos encajen con ciertos ideales culturales o estereotipos. En el caso de los hombres se trata de la masculinidad evidente, ejemplos típicos de esta programación cultural se encuentran en figuras de comic como HI-Man, o en héroes de acción como Arnold schwarzenegger, la Roca, o Vin diesel. Estos ideales son representados cotidianamente por los líderes de los gimnasios, los levantadores de pesas o los fisicoculturistas. Sin embargo para lograr esas figuras fuera de la realidad es necesario apelar a mecanismos fuera de la naturaleza misma de nuestros cuerpos, en otras palabras a la administración de sustancias androgénicas.

Los efectos de estas sustancias como castrantes químicos ya han sido discutidos, sin embargo su efecto en el comportamiento también es significativo como queda demostrado en el siguiente documental.

Como me dijo una vez mi profesor de biología, cualquier sustancia que altera la homeostasis del cuerpo es peligrosa, sin importar que tan natural o artificial sea su origen.

Los esteroides anabólicos son hormonas que facilitan la producción de músculo, no por la producción en sí, sino por la disminución del tiempo refractario. El tiempo refractario es el tiempo en que el músculo se encuentra bajo intenso dolor, debido a que se está regenerando después de un ejercicio de alto rendimiento. Los atletas deben generar rutinas de entrenamiento y descanso, pero su acortas los tiempos entre los descansos, pueden ejercitar más y más intenso, lo cual disminuye el periodo de tiempo total de entrenamiento o permite entrenar más en comparación con otros atletas.

Lo anterior implica que si consumes esteroides anabólicos y no entrenas, lo que va a pasar es que estos se convertirán en colesterol, ya que muchos de los esteroides anabólicos son fácilmente convertibles a colesterol. El entrenamiento, aun cuando sea más fácil, sigue siendo un requisito indispensable para desarrollar músculo, aun cuando se tienen ayudas extra.

Debido a que el entrenamiento es necesario, dependiendo del tipo de entrenamiento el efecto de los esteroides anabólicos difiere, si haces ejercicios para desarrollar potencia desarrollarás potencia, si te ejercitas para desarrollar resistencia desarrollarás la resistencia y así sucesivamente. Debido a su enorme impacto, los esteroides anabólicos se han convertido en uno problema a nivel profesional.

En los deportes de alto rendimiento se debe afrontar una paradoja, el público quiere mercas, pero desprecia la trampa, y el uso de esteroides es visto como una forma particularmente despreciable de trampa. El problema es que muchas estrellas del deporte han admitido en algún momento haber empleado esteroides, y en consecuencia sus seguidores no profesionales han empezado a utilizarlos, por lo que estas sustancias ya no son solo una cuestión ética, sino un asunto de salud pública, especialmente entre los hombres jóvenes adultos que desean mantener una tasa de aumento muscular como la tuvieron en su adolescencia.

En USA se estima que en 1.6% de estudiantes de octavo grado, el 1.8 de estudiantes de décimo grado y el 2.7% de alumnos de último grado han empleado esteroides anabólicos. De todos ellos, un 57% confesó que el uso de esteroides se vio influenciado por los ídolos profesionales a quienes seguían. El problema es que como cualquier sustancia, y especial en las hormonas, los esteroides poseen efectos secundarios que afectan la homeostasis corporal. Los efectos más leves son un aumento del acné y pueden escalar hasta el desarrollo de cáncer y diversos problemas cardíacos. En medio de ambos extremos hay una serie de efectos secundarios como una disminución en el tamaño de los testículos y el pene, impotencia eréctil y esterilidad en los hombres. Las mujeres experimentan masculinización, calvicie y aumento del tamaño del clítoris.

Adicionalmente, el aumento muscular no implica un mejoramiento de esqueleto, ligamento y especialmente los tendones. Los tendones continúan siendo genéticamente básicos en comparación del artificialmente mejorado músculo, lo cual aumenta la propensión a lesiones de ligamento, los cuales puede destruir carreras en deportes de alto rendimiento.

Referencias básicas: (Alberts et al., 2015; Belk & Maier, 2013; Goodenough & McGuire, 2012; Griffiths, Wessler, Lewontin, & Carroll, 2007; Hoefnagels, 2015; Karp, 2013; Klug, Cummings, Spencer, & Palladino, 2012; Lieberman & Rice, 2014; Mackean & Hayward, 2014; Mader & Windelspecht, 2015, 2018; Mader, 2010; Mason, Losos, Singer, & Raven, 2014; Nussbaum, McInnes, Willard, & Hamosh, 2007; Pierce, 2005; Pollard, Earnshaw, Lippincott-Schwartz, & Johnson, 2017; Reece et al., 2014; Rhoades & Bell, 2013; Sadava, Berenbaum, & Hillis, 2014; Sadler, 2012; Simon, Reece, & Dickey, 2013; Solomon, Martin, Martin, & Berg, 2014; Starr, Evers, & Starr, 2013; Weaver, 2012)


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