miércoles, 11 de junio de 2014

La naturaleza química de los genes


La naturaleza química de los genes



Los genetistas mendelianos entre 1890 y 1910 descubrieron las reglas algebraicas que gobiernan la transmisión de los rasgos genéticos y su relación con los cromosomas y una unidad explicativa fundamental a la cual se le dio el nombre de gen.

El gen por su parte fue blanco de muchos tipos de conceptualizaciones, pues no eran pocos los que abogaban por una naturaleza vitalista de los genes, sin embargo gracias a los trabajos del grupo de investigación de Thomas Hunt Morgan un fenómeno se hizo evidente, fuera lo que fuesen los genes, estos se encontraban almacenados en un lugar físico invariante al interior de los cromosomas, lo que daba la oportunidad para poder crear mapas de los genes aun sin saber de qué estaban hechos.

Aun así, el mismo Morgan en 1934 aceptaba que la genética postmendeliana podía operar muy bien sin la necesidad de aclarar si el gen era meramente un artefacto hipotético o una estructura con una materialidad química. Este hecho recuerda en la historia de la química como en su mayor parte, la teoría termodinámica fue construida sin la necesidad de conocer si los átomos eran  entidades reales con una estructura interna.

Para la década de los 40s las viejas actitudes vitalistas en la biología comenzaron a minarse, y en contra de ciertos filósofos de la ciencia que abogaban por una independencia disciplinar, la comunidad de biólogos y químicos comenzaron a realizar una pregunta incómoda:

¿Cuál es la naturaleza química del gen?

Hacer esta pregunta permitió plantear una serie de experimentos que corroboraron una serie de propuestas y descubrimientos que ya se venían realizando desde el siglo XIX y que llegaron a su punto culminante cuando en 1953 se formula finalmente un modelo para la estructura del ADN, el cual sigue vigente hasta nuestros días, y no es otro que el modelo de la doble hélice.

Pero para eso, primero debió demostrarse que los genes estaban hechos de ADN y no de otros materiales químicos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario