miércoles, 12 de febrero de 2014

La superfecundidad, como predicción matemática y propiedad biológica.

La superfecundidad, como predicción matemática y propiedad biológica.


Por ejemplo, consideremos que si comenzáramos con una sola bacteria de Escherichia coli, y asumiendo que la división celular se da cada 30 minutos, le tomaría menos de una semana a sus descendientes exceder la masa del planeta Tierra.

Obviamente, la expansión exponencial no es un fenómeno restringido a las bacterias. O como lo diría el señor Jacques Monod, “Aquello que es válido para E coli, también lo es para los elefantes”, por supuesto, el propio Darwin usó a los elefantes como una ilustración del principio  de rápido crecimiento poblacional.

Calculando, que el número de descendientes de un solo par de elefantes podría conllevar a más de 19 000 000 en solo 750 años.

Una pareja de ostras tiene la capacidad de producir más de 114 000 000 huevos en tan solo una puesta, lo que implicaría que, si todos sobrevivieran, en tan solo 5 generaciones, se generarían más individuos que electrones en el universo.

Resulta obvio que el universo, la galaxia, el sistema solar o el planeta Tierra no se encuentran saturados ni de elefantes, ostras o bacterias. El hecho de que estas especies y de hecho todos los seres vivos del planeta posean una capacidad de masiva reproducción o (superfecundidad), y que por lo tanto pudiesen en principio expandirse exponencialmente sin límite alguno, no se transfiere en la práctica, donde todos los seres vivos en condiciones normales mantienen un nivel de población estable aunque dinámico.


Esto genera más preguntas, ¿Qué mantiene limitadas a las poblaciones? Y si la limitación de las poblaciones implica la muerte de enormes cantidades de individuos por cada generación, ¿Quiénes son los que sobreviven?, ¿Quiénes sobreviven lo hacen al azar o existen otros fenómenos que los seleccionan?

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